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BIENVENIDA A NUESTRO PASTOR Imprimir E-mail

¡¡¡ MUCHOS ÉXITOS MONSEÑOR GILBERTO !!!


Sin lugar a dudas, uno de los acontecimientos más trascendentales en la historia de la Región Apurímac se registró el sábado 08 de agosto de 2009. Pues, luego de una fructífera labor realizada en la Diócesis de Abancay, Monseñor Isidro Sala Ribera, ahora Obispo emérito, asumió formalmente el cargo de Obispo de la Diócesis de Abancay el otrora Obispo Auxiliar Mons. Gilberto Gómez Gónzalez.
La ceremonia, dada la envergadura propia de su naturaleza, convocó la presencia de catorce obispos de nuestro país y un gran número de sacerdotes que acompañaba el suceso. Por otro lado, también importante fue la presencia de las delegaciones llegadas de diferentes comunidades, quienes en su afán de rendir tributo a Dios y brindar homenaje a la nueva autoridad religiosa designada por el Sumo Pontífice, ejecutaron diferentes danzas originarias de sus localidades, en una fiesta colorida por los disfraces y el acompañamiento de los lugareños abanquinos en un pasacalle pocas veces visto en nuestra ciudad capital.

La solemnidad Litúrgica obedece a la designación realizada por nuestro Papa Benedicto XVI, en atención a la afable y entregada labor como Obispo Auxiliar al lado de su también notable antecesor Monseñor Isidro Sala Ribera, desde el 22 de diciembre de 2001. Por esta razón, Monseñor Gilberto Gómez Gónzalez, se constituye en el bastión de la fé católica de nuestra Diócesis, para enfrentar los problemas que surjan del progreso de la ciencia y la civilización, a la luz de la Palabra de Dios. También con esta designación como Obispo asume graves obligaciones y responsabilidades, pues, debe mostrarse solícito con los fieles católicos que se le confían, preocuparse de las obras de caridad en su diócesis, ha de fomentar las vocaciones sacerdotales y religiosas, ha de promover la santidad de todos los fieles, etc. , en buena cuenta podemos resumir que esta nueva etapa de vida que le toca vivir a Monseñor Gilberto Gómez Gónzalez, conlleva una farragosa y sacrificada búsqueda de varios componentes que Dios ha consagrado a esta función. Por esta razón, conocedores de la gran responsabilidad asumida por él y consientes que es nuestro aporte, el apoyo espiritual y conductual que podamos ofrecer a Dios a cambio de su bendición e iluminación en el desempeño del cargo, asumimos el compromiso de procurar ser mejores cada día y pedimos a Dios y la Virgen María, acompañar a Monseñor Gilberto en el éxito de su noble tarea.
Jorge L Carrión V. - CARITAS ABANCAY.

 

 
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