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El Voluntariado Católico desde Cáritas Diocesana de Abancay.
La Iglesia de Abancay bajo la conducción de nuestro Presidente Monseñor Isidro Sala Ribera, iluminada por esta verdad pascual, es consciente de que, para promover un desarrollo integral, es necesario que nuestra "mirada" sobre el hombre se asemeje a la de Cristo. En efecto, de ningún modo es posible dar respuesta a las necesidades materiales y sociales de los hombres sin colmar, sobre todo, las profundas necesidades de su corazón. Esto debe subrayarse con mayor fuerza en nuestra época de grandes transformaciones, en la que percibimos de manera cada vez más viva y urgente nuestra responsabilidad ante los pobres del mundo". (Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la Cuaresma 2006)
La Iglesia Católica mira con profunda esperanza el aumento progresivo de una gran cantidad de hombres y mujeres que buscan compartir sus vidas en el servicio fraterno y solidario con las personas que menos tienen. Es importante ubicar el servicio de los voluntarios dentro de una perspectiva más amplia y profunda, de una búsqueda más trascendente de la propia existencia. Esta búsqueda es el inicio de un proceso profundamente humanizador del hombre y de todas sus acciones. Al poner a Dios en el centro de su propia existencia, el hombre se humaniza plenamente, por el ejercicio consciente, libre, generoso y responsable que tiene cada acto humano ligado al servicio de la humanidad en su conjunto.
El Voluntariado es la expresión de una fe adulta, que busca ir construyendo una civilización de amor, por caminos de solidaridad, sirviendo especialmente a las personas más necesitadas.
La gratuidad y disponibilidad de los voluntarios debe ser vista desde una doble perspectiva: como actitud ante los demás, de abrirse al otro y, también, como recepción de la actitud de servicio que va más allá del “simple deseo” de servir.
Es clara la orientación de la Doctrina Social de la Iglesia en nuestra acción social en general y desde el voluntariado en particular desde cinco ejes fundamentales:
Dignidad de la persona.
- Solidaridad como actitud permanente en la que todos nos sentimos responsables de todos.
- Subsidiaridad: desde las instancias de base urgen soluciones.
- Opción preferencial por los pobres.
- Destino universal de los bienes de la tierra.
- Todos estamos llamados a organizar, animar, motivar a que el voluntariado permita incorporar una actitud solidaria en su vida.
¿Qué es el Voluntariado?
El voluntariado, expresa una profunda sensibilidad y preocupación por la vida humana, caracterizada por una labor o actividad realizada sin fines de lucro, en forma gratuita y sin vínculos ni responsabilidad contractual; que comprende compromisos y actividades de interés general para la población, entre otras las actividades asistenciales, de servicios sociales, de cooperación al desarrollo y otras tendientes al bien común.
Los principios del voluntariado son:
- Respeto al ser humano, sin discriminación alguna.
- Promoción y defensa de la dignidad del hombre.
- Solidaridad como estilo de vida personal y comunitaria.
- Compromiso social.
- Respeto a las culturas de las comunidades y/o grupos sociales y a sus organizaciones naturales.
- Promoción de la participación de la ciudadanía.
- Libertad en la realización de la acción de voluntariado tanto del voluntario como del beneficiario.
- Principio de permanencia.
- Principio de la subsidiariedad, promoviendo que los beneficiarios participen mejor en la solución de sus problemas.
Brindamos a los voluntarios la posibilidad de:
- Capacitación necesaria para el desarrollo del servicio, de acuerdo a las posibilidades del beneficiario.
- Contar con una identificación que acredite su condición de voluntario.
- Obtener una certificación de las actividades realizadas como voluntario especificando las actividades desarrolladas y las capacitaciones adquiridas de ser el caso.
- Acordar libremente el tiempo y el horario que puedan dedicar a la actividad voluntaria.
Los deberes del voluntario son los de:
- Informar oportunamente la interrupción de la prestación del voluntariado, cuando corresponda.
- Desarrollar su labor con diligencia y honestidad, y observar las indicaciones que se le asignen.
- Respetar la normatividad y organización de la institución que acoge al voluntario.
- Guardar confidencialidad de la información recibida y conocida en el desarrollo del voluntariado.
- Participar en las actividades de formación o capacitaciones previstas por la organización de voluntarios o por los beneficiarios.
- No aceptar cualquier tipo de contraprestación económica.
- Tener un comportamiento acorde con el servicio de voluntariado que presta.
- Utilizar debidamente la acreditación.
- Respetar y cuidar los bienes que se ponga a su disposición para el desarrollo del servicio de voluntariado.
- Cumplir con la regulación interna de la Organización de Voluntarios a la que pertenece y/o de la entidad beneficiaria a la que brinda su servicio.
¿Qué hacen los Voluntarios?
Apoyan en:
Planificación y gestión de proyectos de acción en las Cáritas Parroquiales, analizando necesidades, formulando objetivos y estrategias de acción, buscando y organizando todo tipo de recursos, evaluando resultados.
Gestión y mantenimiento de organizaciones de acción voluntaria, ocupándose de fortalecer la participación, mejorar la eficacia en el funcionamiento organizativo y en la acción para alcanzar los objetivos.
Atención directa a personas o comunidades en situación de pobreza y exclusión social, donde se realicen programas proyectos de ayuda humanitaria directa.
En los siguientes temas:
- Respuesta a situaciones de emergencia causadas por desastres naturales.
- Orientación y asesoramiento, escuchando, atendiendo consultas, prestando apoyo y facilitando información a personas en situación de necesidad.
- Apoyo a personas en la lucha contra la pobreza, en la atención de sus necesidades y carencias.
- Promoción y atención de la salud, en el desarrollo de hábitos de vida saludable, en la respuesta a situaciones de necesidad sanitaria.
- Desarrollo de proyectos de promoción socioeconómica, dirigidos a mejorar las condiciones de vida de una comunidad.
- Promoción de la participación ciudadana, en el fortalecimiento, en el impulso de la iniciativa social, en la creación y animación de redes sociales.

Voluntariado Profesional
Cáritas Diocesana Abancay siempre ha contado con el aporte de voluntarios, todos ellos con una característica común: su fuerte compromiso social. Esta participación se ha dado sea en las campañas de emergencia, sea en las acciones directas con los grupos beneficiarios a los cuales dirigimos nuestra acción, sea con la colaboración de estudiantes y/o profesionales extranjeros. Este es el llamado voluntariado tradicional.
Sin embargo, los nuevos tiempos nos exigen un nuevo tipo de voluntariado: el voluntariado profesional, entendido como el aporte a la organización trabajando en las áreas de conocimiento técnico del voluntario. Este tipo de voluntariado concentra el apoyo de profesionales (o estudiantes universitarios de últimos ciclos) en cualquier área de gestión: estrategia, dirección, financiación, organización, administración, legal, comunicaciones y sistemas informáticos para aportar sea a un área específica de línea, sea a un proyecto puntual, sea a una área de apoyo.
Voluntariado Social
La situación de pobreza y extrema pobreza en que viven más de la mitad de peruanos hoy en nuestro país, nos exigen, en cuanto creyentes, respuestas que puedan ser "una buena nueva" en medio de esta realidad de muerte y de pecado social. La Iglesia señala y afirma que desde esta realidad, debemos ver "los rostros sufrientes del Señor" que nos exigen, desde una profunda y sincera conversión, acciones eficaces para atender y transformar esta realidad de pecado estructural.
Una de las estrategias para ir consolidando una cultura de vida, es la de fomentar y comprometer la participación de voluntarios en acciones de atención directa a personas y comunidades en situación de pobreza y exclusión social, a través del trabajo social que desarrolla la Iglesia - Cáritas Abancay, congregaciones y parroquias - a nivel diocesano.
La solidaridad nos ayuda a reconocer al otro como el "hermano que me pertenece", nos ayuda a redescubrir el valor y trascendencia que tiene toda persona humana.
El voluntariado será una actitud de compartir lo que somos y tenemos con aquellos que necesitan una presencia fraterna, cálida, responsable y una atención eficiente y oportuna.
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